22 de mayo de 2008

Lennon y el número 9 (Parte I)

"¿Por qué mi tía, mi estúpida tía Mimi, quiere que sea dentista o profesor?
¿Por qué se caga en mis poemas? ¿Por qué no me manda a una escuela de arte? ¿Por qué esa bruta no se da cuenta de que soy un genio?"

Este era John Lennon a los 9 años. Él había entendido lo que años después descubrió Brian Epstein, el primer productor de los Beatles, la noche que los vio tocar por primera vez en The Cavern, el 9 de noviembre de 1961. Unos meses después, el 9 de mayo del’62, los Beatles firmaban su primer contrato con EMI en Londres.

Nacido el 9 de octubre de 1940, a las 6.30 pm (cifras que sumadas dan 9) este genio de la música nunca volvería al anonimato de los largos conciertos de 14 horas en algún pub de Liverpool, la emblemática ciudad Beatle con 9 letras en su nombre. Allí Lennon vivió con su madre, Julia, en el número 9 de la calle Newcastle, hasta los cinco años, cuando se mudó con esta tía que no entendía su arte.

“La guitarra está bien, John, pero jamás podrás vivir de ella.” le gritaba cuando su sobrino se escapaba para dar comienzo a una revolución lunar, en el esplendor de sus 9 caras.
Un año después de la muerte de su madre, Lennon, de 18 años (1+8=9) terminó su primera canción “Hello little girl” y el Primer single de los Beatles, Love me do, se dio a conocer en la radio Parlophone, frecuencia R4949.

Nunca más una ruptura tan radical en la industria discográfica y en sus estilos: para estupor del mundo, y fundamentalmente para sorpresa de la tía Mimi, The Beatles se convertían en indiscutibles dioses musicales.

Sin ir más lejos en 1966 Lennon dijo en una entrevista que The Beatles eran más populares que Jesús. El 29 de mayo de ese año, la publicación de sus palabras en una revista para adolescentes, dio lugar a manifestaciones en todo el mundo que culminaron el 19 de junio con la quema de discos y todo tipo de artículos con las caras de los cuatro fantásticos.

John tuvo que pedir disculpas, pero lo hizo fiel a su estilo: “no quise sonar antirreligioso, me disculpo si eso los pone contentos, aunque todavía no sé qué fue lo que hice”. Fin del episodio, el Vaticano aceptó sus disculpas y todas las radios volvieron a poner sus canciones.

Pero esto fue sólo el principio de los dichos de un hombre que ese mismo año, el 9 de noviembre de 1966, conocería a la mujer que se encargó de promover sus manifestaciones verborrágicas hasta el fin de sus días. Así describió Lennon el encuentro en una de sus últimas entrevistas a la revista Playboy en 1980: “Cuando conocí a Yoko fue como cuando conocés a tu primera mujer, dejás a los amigos, dejás de jugar al fútbol y dejás de jugar al billar. Nos casamos tres años más tarde y fue el fin de los muchachos. Dio la casualidad que los muchachos eran gente famosa y no simplemente los chicos del bar”.

En el noveno mes de 1969 Lennon les comunicó a George Harrison, Ringo Starr y Paul Mc Cartney su decisión de dejar la banda, y ni los 9 nueve dígitos del apellido de su eterno compañero, pudieron revertir de manera cósmica su decisión. Tal vez por eso Paul se le adelantó y, asesorado por su manager, el 9 de Abril de 1970 accedió a responder una serie de preguntas para la prensa, entre las que anunciaba su retiro. La noticia se hizo pública al día siguiente.


Sol Gosetti

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